BAMBÚ Y LA GEOMETRIA SAGRADA

Las cadenas productivas o cadenas de desarrollo, se presentan como un modelo de trabajo participativo e incluyente, donde cada uno de los eslabones de trabajo funcionan como una unidad y un todo, este es un concepto de desarrollo fractal y en patrones, si todas las piezas encajan en perfecta armonía, el sistema es muy fuerte y funcional.

La guadua y los materiales naturales por ser elementos de grandes características, desde su lugar en la naturaleza, hasta su transformación utilitaria y estética, se muestra como una gran cadena productiva con posibilidades de desarrollo en todos sus eslabones, articulado por el trabajo comunitario, generación de actividad local en espiral, y la protección ambiental.

Ahora, lograr entender el sistema universal y sus geometrías, nos llevara a entender la mejor manera de convivir, asentarse en una comunidad, y establecer una buena calidad de vida, por ejemplo, La geometría en espiral, se relaciona con la ascensión, con nacer, avanzar, todo ser vivo nace en geometría de espiral…el ser humano en el momento de su nacimiento realiza un giro en espiral justo antes de salir a la vida, si das un paseo por el campo, observa muy detalladamente y encontraras esta geometría en casi todas las plantas, todas nacen en espiral.

 

Nuestro delicado estado ambiental actual, nos concentra como arquitectos y seres humanos habitantes de este planeta, a encontrar sistemas y metodologías constructivas más eficientes, innovadoras y en lo posible totalmente limpias, de bajo consumo energético y bajo impacto invasivo del contexto donde se construye; Arquitectura Mixta lleva más de 10 años investigando y aplicando sistemas constructivos con materiales naturales, teniendo como principal material la guadua angustifolia khunt, enfocándonos en el desarrollo constructivo con geometrías sagradas y universales, buscando un mayor entendimiento de cómo diseñar y construir para vivir en este sistema universal y terrestre, donde más que aprender debemos de entender, sentir, interpretar.

Transformando la guadua rolliza en fibras de guadua, construyendo vigas laminadas no encoladas, encontramos una gran flexibilidad y resistencia, círculos, esferas, espirales, son muy fácil de lograr, encontrando una perfecta armonía entre el material y las geometrías constructivas.

Hemos realizado prototipos de investigación en nuestros talleres en Buga, Valle del Cauca, Colombia, donde se han encontrado interesantes resultados relacionados con la resistencia del sistema constructivo, la estética y claridad de las geometrías sagradas, interpretando adecuadamente la geometría de la flor de la vida, la escala numérica de Fibonacci, el número de oro y la proporción aurea.

Encontramos y entendimos lógicas constructivas de la naturaleza, como por ejemplo la no verticalidad en apoyos de transmisión de cargas verticales, una columna inclinada, nos resuelve transmisión vertical y movimientos horizontales o de giro, así podemos ver como la fractalidad muestra los elementos suficientes para la armonía.

Esta armonía la exponen las bóvedas, domos, cúpulas, geodésicas, geometrías sagradas que captan la energía de vida que se encuentra viajando entre el plano cósmico y el terrestre, manifestándose como arquitecturas de vida, de bienestar y confort.

Vivienda rural y urbana, vivienda de emergencia, infraestructura comunitaria, infraestructura campesina, etc, se podrán realizar con este sistema constructivo, es un sistema que resuelve la necesidad de refugio del ser humano.

Para transformar la guadua rolliza en estas fibras no se requiere de un proceso muy industrializado, hacha y machete, la opción artesanal; una sierra de carpintería la opción más industrial, por esta razón es una gran técnica para resolver las necesidades de infraestructura rural, de nuestras comunidades campesinas e indígenas, regresando a lo tradicional, lo ancestral y sagrado, trabajando en las montañas y en la selva. Con Hacha y machete, un proyecto de recuperación de saberes y tradiciones ancestrales.